Las ciudades más corruptas en USA

Cada año, su gobierno certifica o descertifica a otros países por lo que sea, seguridad aérea, pesca de langostinos, armas nucleares, derechos humanos y hasta cooperación antinarcótica, campo en el que Colombia fue descalificado dos veces por narcocorrupción.

Los países degradados se quejan sin remedio y anualmente exigen en voz alta que alguien evalúe el comportamiento de la primera potencia, sin que la ONU, la OEA ni nadie se atreva a hacerlo.

Sin embargo, consciente de que aquí no todo es color de rosa, la revista George acaba de publicar, en su edición de marzo, un inusual y llamativo informe, las Diez ciudades más corruptas de Estados Unidosi.

Son estas Miami, Las Vegas, Washington DC, Kansas City, Chester (Pensilvania), Clovis (California), Lake Providence (Luisiana), Youngstown (Ohio), Eastman (Georgia) y Douglas (Arizona).

Larga lista En la peculiar lista aparecen ciudades con méritos harto conocidos y pueblos desconocidos, en tanto que brillan por su ausencia urbes que tradicionalmente habían sido asociadas con la mafia, el crimen y los negocios chuecos: Nueva York, Chicago y Los Angeles.

Las modalidades son múltiples: corrupción policíaca y penitenciaria, fraude electoral, narcocorrupción, infiltración de la mafia y corrupción en el desarrollo urbano de las ciudades.

En el reportaje de 11 páginas, preparado por uno de los periodistas a cargo de John F. Kennedy Jr., la revista de corte político/farandulero concluye que no hay ciudad inmune a la corrupción.

Al tiempo que muchos otros sitios también están invadidos por funcionarios deshonestos, la corrupción en estas ciudades es notable Estos estadounidenses se merecen algo mejor de lo que tienen.

La revista no destaca que según el índice anual de corrupción emitido por la Organización Transparencia Internacional, Estados Unidos es el decimosexto país más transparente entre 52 estudiados. Es decir, es de los menos corruptos del mundo, pero no tan limpioi como Dinamarca, Canadá y otras 13 potencias.

En la lista de George hay de todo. El fraude electoral, afirma, es muy común en sitios tan distintos como Miami, el puerto de Estados Unidos hacia América Latina, y Eastman, una población de 5000 habitantes en el estado de Georgia. En ambos, hasta los muertos votan cuando es hora de elecciones, aunque a la hora de la verdad, los políticos pagan caro por sus aventuras.

En Miami, el ex alcalde Xavier Suárez tuvo que renunciar el mes pasado por acusaciones de fraude electoral, a lo que se suma el déficit citadino de 68 millones de dólares y múltiples casos de corrupción política, que le han merecido a Miami el apodo de Banana Republici.

En Eastman, tres funcionarios pagaban un promedio de 20 dólares por voto en las elecciones del 96, pero tras una extensa investigación realizada por el FBI, terminaron en la cárcel purgando largas condenas.

La narcocorrupción también afecta al país de las certificaciones.

En Douglas, Arizona, en la frontera con México, seis agentes federales han sido convictos por narcotráfico desde 1991. Allí, la cercanía entre agentes antinarcóticos y narcos es descarada, según un propio funcionario de la zona: Con muy poco esfuerzo, un funcionario corrupto puede ganar en un día lo que de otra manera le tomaría un año. Esta historia suena conocida.

La mafia, al parecer, no ha desaparecido. En Youngstown, Ohio, en el centro del país, dos capos de un brazo de la mafia de Pittsburgh, fueron arrestados y encarcelados por controlar una amplia variedad de negocios, desde casinos legales hasta las loterías ilegales.

En 1990, uno de ellos, Lenine Lennyi Strollo, pagó una condena de 14 meses pero desde que salió el FBI lo investiga por el asesinato en 1996 de otro mafioso de su grupo, Ernest Biondillo.

Alguacil millonario La lista de George continúa con Lake Providence, una población de apenas 5.300 habitantes, donde un alguacil se volvió millonario por construir y operar una cárcel privada con dineros del estado.

Y cuando se trata de policías, los de Washington, son los más corruptos. En esa capital, algunos detectives se hacen los de la vista gorda y por eso tienen problemas terribles para atrapar a los asesinos.

Finalmente, la revista examina tres casos en donde polula la corrupción administrativa.

En Las Vegas, la alcaldía expropia las propiedades a sus ciudadanos para luego vendérselas a los dueños de los casinos.

Luego viene el caso de Clovis, California, donde un concejal cobraba hasta 10.000 dólares de multai para su bolsillo a cambio de una licencia de construcción.

Y también está Kansas City, donde una concejal se dejó sobornar por fajos de billetes de 100 dólares que un relacionista público se los dejaba en un baño para que los recogiera.

 

Publicado el 30 de marzo 1998 

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