La envidia , una enfermedad que padecen la mayoría

La padecen la mayoría de mujeres y maricas o bisexuales , se transmiten sus ideas.Yo he estado rodeado de muchas personas envidiosas y le digo que es un fastidio , es mejor estar a veces sólo que mal acompañado , son traicioneros , en vez de ayudar te desean el mal , todo lo cuentan , se inventan cosas malas de uno , son espiando como que no tienen nada para hacer , la envidia la característica principal de los comunistas,  están en todas partes , en la familia , en el barrio y en el trabajo .Es una forma de locura.Además acá en Colombia muchos son drogadictos y alcohólicos , más enfermos todavía. 

La envidia, síntoma de depresión: psiquiatra

Si en la vida  se tuvieron muchas carencias, por lo tanto se tendrá huecos en la personalidad, se va a vivir con envidia.

Desde la antropología social y de las religiones, arqueología, arte, educación, filosofía, historia del presente, literatura, neuroetología, psiquiatría, psicoanálisis y sociología, hablan de la envidia .

Camacho Segura, presentado por su colega Alejandro Sánchez Hidalgo, destacó que la envidia a nivel médico es un síntoma de depresión y ésta, a su vez, lo es de una enfermedad mental. Incluso cuestionó al público si creían que la envidia se medica y añadió. 

“La respuesta es un rotundo sí. Cuando una persona sufre de envidia en realidad es un síntoma depresivo que requiere medicarse. Ahora bien, la envidia no necesariamente es patológica, solamente lo es la que se medica y existe una parte de la envidia que es positiva.” 

Fuente: https://www.uv.mx/prensa/banner/la-envidia-sintoma-de-depresion-psiquiatra/

“La Real Academia Española la define como tristeza por el bien ajeno. Desde el punto de vista psicológico, algunos estudios consideran que la envidia tiene su raíz en el primer objeto de importancia para el niño: su madre”, explica la psicóloga Mercedes Escallón. Otros autores, incluso, aseguran que la envidia se construye y desarrolla en el entorno familiar primario, cuando prima la competencia y no la colaboración, cuando se enseña al niño o niña a construirse desde el egoísmo, el egocentrismo y la competencia por encima de la fraternidad de los vínculos entre hermanos, amigos y los pares que interactúan con el niño.

El problema es que esos niños crecen y muchos no se separan de la envidia, sino que la abrazan más y más. Y viven celosos de lo que el otro ha conseguido, deseando que tropiece, o mejor que se caiga, y cuando el otro cae entonces sienten alivio, una especie de ‘fresquito’ que los alemanes llaman ‘Schadenfreude’ (alegría maliciosa) y que no es bueno. Volverá a envidiar y ese envidioso crónico deseará una vez más que el otro no tenga lo que tiene. Que no sea verdad que lo tenga, que no sea cierto su éxito. Que por favor no sea tanta como parece su riqueza material. Y dirá siempre que tanto éxito del otro es simple suerte o palanca.

Fuente:

https://www.eluniversal.com.co/suplementos/facetas/una-enfermedad-llamada-envidia-290310-FUEU407992

Pero la envidia no es desear lo que tienen los demás, cosa bastante natural, sobre todo cuando uno tiene poco. Lo que más y mejor caracteriza a la verdadera envidia es el deseo de que el otro, el envidiado, no tenga lo que tiene, de que no sea verdad que lo tenga, de que no sea cierto su éxito o no sea tanta como parece su riqueza material. La verdadera envidia se centra imaginativamente en el otro, en el envidiado, más que en uno mismo. La envidia se lleva solo por dentro, en la intimidad subjetiva, pues su manifestación podría parecer y sentirse como una declaración de inferioridad. El envidiado, por su parte, muchas veces ni se entera de que lo es, siendo el envidioso el que verdaderamente lo pasa mal. La envidia puede ser más fuerte y corrosiva cuando se genera de arriba abajo, es decir, cuando es el superior quien envidia al inferior, una envidia que puede agravarse cuando el inferior es más joven, o más listo, o más guapo. Envidias de ese tipo se dan especialmente en el trabajo y en todas las relaciones sociales jerarquizadas. Verse superado por un inferior es siempre muy doloroso, salvo en las situaciones en que el superior pueda atribuirse todo o parte del éxito y atributos del subordinado.

 

Fuente:

https://elpais.com/elpais/2018/04/13/ciencia/1523613742_991399.html

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